Hasta la latifundista de madrizzzz se atreve con el pobre Mariano.
(Espero que Peridis me perdone el haber fragmentado su viñeta
en El País de hoy)
Y es que cuando nuestro señor de las ondas, el rouconizado profeta de las frecuencias, concede su beneplácito a uno(a)s y su desaprobación a otro (.), los mares se abren, las zarzas se encienden y los apóstoles(as) ungidos para transmitir la palabra, se atreven incluso a enmendar la plana a las testas coronadas, por demócratas (¿) que puedan ser sus regias majestades “mayestáticas”.
