He recuperado mi blog “imagina-ción”.
Y debo decir que contra lo que yo creía, no era culpa de La Coctelera, al menos no toda la culpa.
Como tampoco el juez Gómez Bermúdez tiene toda la culpa de que nadie haya quedado contento con su sentencia.
Por ejemplo para el PP, queda claro que este no es un juez de su cuerda, al menos de momento, ya que el futuro de este magistrado, después de el exitoso desenlace del juicio (desde un punto de vista jurisprudencial), está claramente lanzado hacia el estrellato de los jueces estrella (tiemblen garzones, marlascas, olmos, etc.), y desde las alturas es difícil no sufrir el mal de altura, que como todo el mundo sabe es ver a los seres humanos como si fueran hormigas (por aquello de que puedes pisarlas y no pasa nada). 
Se quejan los “presuntos” golpistas mediáticos, que este juicio no condena a nadie por la responsabilidad intelectual del atentado, olvidando que esta figura delictiva no existe en el libro gordo de la justicia española, que es algo que se han inventado ellos para seguir maleando la perdiz del golpismo/latente y que además ya falta menos para llegar a las elecciones, que en el fondo y desde hace tres años y pico, de eso y tan solo de eso se trataba.
De modo que tenemos aseguradas las descerebradas opiniones de la troica cupular del partido más popular-ista, manejados por el tramoyista mayor de las faes, las homilías diarias llamando a la guerra santa del beatificable locutor de la Conferencia Episcopal, y como no del peor mal que aqueja a nuestra joven democracia, el rey del periodismo de investigación de chequera y director de un papelucho in-mundo, hasta que en Marzo se vuelva a dirimir quien nos gobernará durante los siguientes cuatro años.

De cualquier manera que Dios nos coja confesados.
